Pasado
el medio día el sol alumbra el ladrillo sobresaliente de la pared de mi celda.
Entró un avecilla. Nunca
había ocurrido que algún animal se atreviera a pisar este espacio maloliente. Bajó
como si se deslizara por el débil rayo de luz que entra por la grieta del techo
Puedo
comérmelo. Dios sabe hace cuanto no como carne. O puedo enviar un mensaje en su
patita.
No
lo sé. Pero no puedo dejar que se escape.
Lo
voy a atrapar… No. Está oscuro y lo puedo dañar.
Voy
a tapar la grieta… pero me quedaría sin luz y el pajarillo podría chocar.
Una
vez me enseñaron que ante una cuestión difícil es mejor esperar. Lo que más he
aprendido en estos años es a tener paciencia y a agachar la cabeza para no
recibir más golpes de los necesarios.
Siento
como mi instinto de supervivencia se agita y se vuelve loco viendo una
oportunidad de salvación. Pero no puedo permitir que el ímpetu me haga perder
esta oportunidad.
Me
cruzo de piernas y observo al pequeño pajarillo, con calma. Como si quisiera
decirme algo con sus movimientos.
Está
comiendo unas migajas en la esquina.
Creo
que quedan otras migas detrás de mí.
Las
tomo con lentitud y las arrojo de a poquito al avecilla. Eso, puedo crear una
especie de rastro. El avecilla se sobresalta y vuela un poco, pero las migas le
resultan muy atractivas. Dejo el resto de las migas secas en mi mano, y me
acuesto en el suelo, esperando que la coma.
Saltito,
saltito… y está comiendo de mi mano. Excelente.
Ahora
se va, y vuela hacia la grieta.
Guardaré
un trozo cuando me traigan comida. Dejaré uno en la grieta, y guardaré el resto
en el bolsillo por si viene de nuevo.
Quiero intentar acostumbrarlo a volver a aquí. Quizás así, si lo mando con un mensaje, pueda volver.
Voy a dormir ahora.
***
Pasado el mediodía el sol alumbra el ladrillo sobresaliente de la pared de mi celda.
Una avecilla baja como si se deslizara por el débil rayo de luz que entra por la grieta del techo
http://www.corax.com/tarot/cards/index.html?swords-8

No hay comentarios:
Publicar un comentario