"Déja de mirarte el ombligo", dijo la voz...
Y no la escuché.
Déjala sóla y deja de hacerle daño, dijo la voz
Y no la escuché
Debes aprender a quererte, dijo la voz
Y no la escuché
Existe una dulce voz que habla por seis billones de bocas
Habla en todos los símbolos:
Los grafitis en la calle, los perros callejeros, a través de la familia, y los amigos.
Hay que callar la voz mental, y permitir que esa sabiduría eterna y cósmica hable a través de nosotros, y atender a el inefable y tremendo mensaje que sólo podemos asir paso a paso.
Y no la escuché.
Déjala sóla y deja de hacerle daño, dijo la voz
Y no la escuché
Debes aprender a quererte, dijo la voz
Y no la escuché
Existe una dulce voz que habla por seis billones de bocas
Habla en todos los símbolos:
Los grafitis en la calle, los perros callejeros, a través de la familia, y los amigos.
Hay que callar la voz mental, y permitir que esa sabiduría eterna y cósmica hable a través de nosotros, y atender a el inefable y tremendo mensaje que sólo podemos asir paso a paso.
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